Salud y Bienestar

Los mitos sobre el consumo de lácteos

Seguro que todos hemos escuchado en alguna ocasión frases del tipo: “la leche no es buena porque provoca mucosidad”, “la leche engorda y produce colesterol” o “la leche sólo debe consumirse en la niñez”. Pero ¿sabemos cuánto tienen de cierto estas afirmaciones?

Los expertos del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud Barcelona nos explican que la leche, en particular, es uno de los alimentos básicos desde el punto de vista nutricional, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales de una dieta rica y variada. Además, es una fuente de proteínas de elevado valor biológico y cuenta con componentes de propiedades beneficiosas para el sistema inmunitario, cardiovascular y digestivo.

LA LECHE ENGORDA

En realidad, la leche aporta numerosos nutrientes en un contenido calórico muy limitado, ya que solo el 3,5% de la leche entera es materia grasa, el 1,8 % en la semidesnatada y el 0,8% en la desnatada. Además, la grasa que contiene ayuda a transportar algunas de las vitaminas liposolubles que nos aporta, por lo que resulta tan beneficiosa como necesaria.

Provoca alergias o intolerancias

Es importante recalcar que la alergia y la intolerancia son dos cosas diferentes: la primera se produce por una reacción a la proteína de la leche de vaca, mientras que la segunda es provocada por la lactosa, un azúcar que contiene la leche. Para el caso de personas alérgicas existen alternativas como la leche hidrolizada y también hay productos sin lactosa para los casos de intolerancia.

En cualquier caso, el hecho de que la leche contenga componentes potencialmente alérgenos no la convierte en un alimento poco sano ni no apto para la mayoría de personas que no son alérgicas o que no presentan intolerancia a la lactosa, que siguen siendo más numerosas y pueden disfrutar de todos sus beneficios.

Aumenta el riesgo de padecer cáncer

Aunque son más recomendables los productos de menor contenido graso o fermentados, no existen pruebas concluyentes que vinculen el consumo razonable, de entre 1 y 3 raciones diarias de leche (y derivados) con un mayor riesgo de padecer cáncer

Sube el colesterol 

Según un estudio realizado sobre más de 130.000 personas en 21 países y publicado en la prestigiosa revista ‘The Lancet’, tomar tres raciones de lácteos al día consigue reducir las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad entre un 14 y un 23 por ciento

Mucha azúcar

El azúcar de la leche es natural, no añadido. “Proviene de la lactosa de origen natural, no de azúcar que se pueda añadir durante el proceso. Y da igual si hablamos de leche entera, semidesnatada o desnatada”, advierte la especialista. Para detectar si estamos ante un producto con azúcar natural o añadido, basta con mirar el etiquetado y la lista de ingredientes.

Los mitos sobre el consumo de lácteos

Cuando la respuesta natural al estrés se descontrola

El sistema de respuesta al estrés del cuerpo suele ser autolimitante. Una vez que una amenaza percibida ha pasado, los niveles hormonales regresan a la normalidad. A medida que bajan los niveles de adrenalina y cortisol, la frecuencia cardíaca y la presión arterial vuelven a los niveles iniciales, y otros sistemas reanudan sus actividades regulares.

Pero cuando los factores estresantes están siempre presentes y te sientes constantemente atacado, esa reacción de pelear o huir permanece encendida.

Aprende a reaccionar ante el estrés de una manera saludable

Los eventos estresantes son parte de la vida. Y es posible que no puedas cambiar tu situación actual. Pero puedes tomar medidas para manejar la forma en que te afectan estos eventos.

Puedes aprender a identificar qué te estresa y cómo cuidarte física y emocionalmente frente a situaciones estresantes.

Las estrategias de manejo del estrés incluyen:

  • Consumir una dieta saludable, hacer ejercicio regularmente y dormir lo suficiente

  • Practicar técnicas de relajación, como intentar hacer yoga, practicar respiración profunda, recibir un masaje o aprender a meditar

  • Tomar tiempo para pasatiempos, como leer un libro o escuchar música

  • Fomentar amistades saludables

  • Tener sentido del humor

  • Voluntariado en tu comunidad

  • Buscar asesoramiento profesional cuando sea necesario

  • Fomentar amistades saludables

La recompensa por aprender a manejar el estrés es la tranquilidad y quizás una vida más larga y saludable

tips para meditar

1

Busca una posición cómoda. No importa si es en una silla, en un cojín o en el suelo. Lo importante es que te relajes.

2

Refúgiate en un espacio silencioso. Procura meditar en un lugar donde el ruido no sea una distracción.

3

No te pongas un límite de tiempo. No importa la duración de tu práctica, lo importante es la calidad. Por eso, no te presiones poniéndote un límite de tiempo.

4

Concéntrate en la respiración. Cuenta hasta diez, las inhalaciones como números nones y las exhalaciones como pares.

5

Realiza un diagnóstico de tu cuerpo. Usa tu mente como si fuera un escáner, siente cada parte de tu cuerpo e identifica tensiones o dolores. Estos te ayudarán a darte cuenta de tu sentir oculto.

6

Pon música relajante. Otra forma de concentrarte es escuchando música relajante. Escucha y separa cada instrumento de los demás.

7

Agradece. Antes de cerrar tu práctica, da las gracias por tres cosas que consideras valiosas